El amor

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El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia.

El amor no presume ni se engríe, no es mal educado ni egoísta,

 no se irrita, no lleva cuentas del mal, no se alegra de la injusticia,

sino que goza con la verdad.

1ª Corintios 13:4-6

Colaboración de Coco Zavala para más información contáctala en sus redes sociales en Facebook como @Mediación y Mindfulness San Luis Potosi

Según la Real Academia española, la palabra amor, proviene del lat amor-óris: sentimiento intenso del ser humano que partiendo de su propia insuficiencia necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.

Disiento, dicho sea con todo respeto, de tan limitado significado.

Mucho se ha hablado del amor; mucho se ha escrito sobre el amor; pero valdría la pena reflexionar en el sentido de la palabra, más allá de la idea romántica del mismo.

El pasado domingo acudí a ver la película Pablo el Apóstol de Cristo, y dejando de lado el aspecto dogmático, el mensaje es maravilloso, porque habla precisamente del tema de hoy: el amor.

Pero ese amor nacido primero del reconocimiento de uno mismo y de esa aceptación de quienes somos, para poder amarnos y sabernos completos y acompañados, aún en la soledad.

Y desde ahí decidir compartir el camino, desde la completud, con otro Ser Humano; pero sin ataduras, con plena libertad y respeto a su Ser. El amor es Uno; un Curso de Milagros nos dice que lo opuesto al amor es miedo, pero aquello que todo lo abarca no tiene opuestos.

Y un ejemplo de amor, en vísperas de celebrarse en México y en varios países del mundo el Día de las Madres, es el de una mujer que gesta vida.

No importan los cambios que su cuerpo sufra, el cansancio del peso acumulado, las noches y días sin poder dormir…porque ama la vida que se forma en su vientre; no le conoce, pero lo siente, y da su vida sin pensarlo, porque es la esencia pura del amor. Y todo dolor se olvida cuando escucha su primer llanto y por fin, puede tener ese pequeño Ser entre sus brazos.

Al paso de los años, se nos olvida y en muchos casos nos atrevemos incluso a juzgar conductas o ausencias.

Hoy, te invito a hacer conciencia de ello, y agradecer el maravilloso regalo de la vida que en unión con tu padre te obsequiaron; si aún gozas la dicha de tenerla, llámala, visítala, dile que la amas y dale las gracias; y si ya no está en este plano físico, cierra tus ojos y abre tu corazón para que te encuentres con ella y te fundas en un abrazo de luz.

¡Feliz Día se las Madres!