Medicina de urgencias en México sí presenta avances: Alberto Ruíz Mondragón

362

La medicina de urgencias en México surgió en el país, a partir del terremoto de 1985, donde al no haber especialistas que hicieran frente a la gran magnitud que implicó el desastre, generó un gran caos, reconoció el doctor Alberto Ruíz Mondragón del Hospital General de la Zona 50 del IMSS, delegación San Luis Potosí en una visita a la Facultad de Medicina de la UASLP.

Indicó que en el pasado sólo se contaba con centros de socorro que eran atendidos por doctores de otras ramas de la medicina, y no fue hasta 1986 cuando se consolido esta disciplinita como especialidad en México.

Señaló que los urgenciólogos deben de contar principalmente con tres competencias, el ser: se necesita ser consciente de que van a atender muchos pacientes a todas horas y que deben de mantener siempre la calma; el saber: tener los conocimientos frescos y actualizados para aplicarlos de forma inmediata.

El saber convivir: urgencias requiere de trabajo en equipo, se debe generar una relación estrecha y de cordialidad con el equipo, sin alejarse del sentido humano de la medicina, atendiendo al paciente como si fuera de su familia.

Explicó que no se puede negar la atención en urgencias a nadie, pero se pueden clasificar los casos dependiendo de su gravedad, es ahí donde nace el área shock, que cuenta con equipo de atención inmediata para pacientes que corren riesgo de muerte.

“Se le da prioridad a los pacientes que tengan una patología más aguda sobre los solo traen gripa o diarrea y puedan esperar”.

Resaltó que actualmente faltan urgenciólogos en México, tan solo en el Instituto Mexicano de Seguro Social existen un defecit de 600 plazas en esta área, son insuficientes, aquí en San Luis Potosí es común ver al especialista en urgencias del IMSS en el ISSSTE.

Por último, compartió que el reto que tienen los urgenciólogos es no caer en la apatía, en la frustración, para los que empiezan a estudiar esta especialidad que comprendan que van a atender pacientes todo el tiempo, a cualquier hora y de cualquier patología.